Shadows of my memory (Nogueruelas, Teruel)   

Me tumbo a ver pasar el viento,
las nubes corren veloces bajo el intenso azul.
Me tumbo a ver pasar el tiempo,
que corre lento, pausado, y a veces, ni corre.

Estoy en la casa del Cerrito. Es verano.
He ido solo tras un eterno viaje en autobús.
Las paredes encaladas me acunan,
el aire montaraz me acaricia y me limpia.

Atrás queda la oscuridad de la gran ciudad.
Han pasado dos años ya,
de la muerte de mi madre.
Y aquí, es lo más cerca de mí que puedo estar.

Lustros después repito el mismo viaje,
solo, en verano y también en autobús.
Para revivir, para reconocer y reconocerme.
Al encuentro de las sombras de mi memoria.

Vuelvo a la pequeña y austera casa familiar,
que como antaño, me acoge sin preguntas.
Vuelvo a sentir el calor de la libertad.
Sus viejas paredes me susurran recuerdos, y sonríen.

Vuelvo al cobijo de los cielos cristalinos,
de las frescas noches estrelladas
y de los suaves silencios,
que habitan este mágico pueblo turolense.

Me tumbo bajo el majestuoso firmamento.
Nunca he contemplado una Vía Láctea tan bella.
Me tumbo a ver pasar el tiempo,
que corre lento, pausado, y a veces, ni corre.


 

 

 

 

 

 


 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 













 


 

 

 


 


 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 



 


 


 


 



 

 

 

En este proyecto conviven la voluntad introspectiva que lo generó, con una reflexión más de fondo, acerca de los cambios que el modelo vacacional ha sufrido en las últimas décadas.

Nogueruelas es un pequeño pueblo de la provincia de Teruel, y lugar de nacimiento de mi abuelo materno. Siendo adolescente, y antes de la Guerra Civil española, se trasladó a Barcelona junto con sus padres y hermanos, en busca de un futuro mejor. En ese mismo pueblo, pasé casi todos los veranos de mi infancia y adolescencia. Gozando de una libertad casi absoluta, sin los temores y precauciones que la gran ciudad imponía. Hoy en día, me sigue pareciendo una feliz paradoja que la minúscula casa familiar, se convirtiera ante mis ojos en una especie de paraíso, a pesar de sus pequeñas dimensiones, su austeridad y sus visibles carencias.

En 2012 repetí el mismo viaje (en autobús de línea) que había hecho con 20 años, mi primer viaje en solitario después de la muerte de mi madre. A través de imágenes actuales en blanco y negro (que enfatizan la conexión con el pasado), exploro el vínculo con mis ancestros y mí “yo” adolescente. Paralelamente, subyace un tema que emerge con fuerza en la actualidad: los cambios entre el modelo vacacional vigente y el que existía hace no muchos años.

En un pasado cercano, el periodo de vacaciones solía estar vinculado en gran parte, a los pueblos de origen de las familias. Primaba el descanso, el contacto real con la naturaleza y el tiempo compartido con amigos y familiares. Pero en las últimas décadas, se ha generalizado un modelo promovido por las industrias turísticas que, favorecidas por la ilusoria bonanza económica de principios de siglo, han impelido a gran parte de la población a realizar viajes innecesarios y estresantes. Viajes que tienen como principal finalidad coleccionar falsas experiencias, en lugar de, simplemente, vivir la vida.

 

 


 
La 2 RTVE  |  LA AVENTURA DEL SABER
20 December 2018  |  Shadows of my memory  |  photos and text by César Ordóñez  | voice-over RTVE